Fue el día perfecto pero la gente contribuye a gusto con el mal humor repentino. La parejita felíz volvió del hermoso viaje a las hermosas cataratas, los dos muy emocionados, pero puedo ver a través de ellos. Ella es infelíz, actúa como nadie y él, qué decir de él? Lo conozco lo suficientemente bien y en este momento es como el lobo disfrazado de cordero. Es inseguro, muy, y cobarde sobre todo. No le interesa nada, también es muy buen actor. La "familia" puede estar cayéndose a pedazos pero cuando nos visitan de su lado hay que pretender que todo está bien, que somos los más felices, porque no podemos quedar mal con ellos. Se manda cagada tras cagada pero en cuanto las cosas se ponen difíciles y él está en peligro de quedarse solo ahí si, es el mejor marido del mundo, y un "padre" que se preocupa por lo que piensa una adolescente rebelde. Porque me ve como eso. Ahora se enteró de que me gustan las chicas y le doy asco, desde ese día no me habla, porque no encajo en su mundo de gente perfecta.
Pasando a otro tema, tengo mucho miedo. Miedo, bronca, amor, decepción, felicidad, depresión, es como todo junto, como cuando mezclás chocolates con una hamburguesa y te dan ganas de vomitar. Siento que tengo que vomitar todo lo que tengo adentro, sacarlo de una buena vez. Haría todo por ella, todo. Pero hay muchas cosas que me perturban la existencia, me asustan y me hacen mal. No entiendo muy bien mis acciones, no sé cómo pasó todo tan rápido, todavía no termino de digerir lo que pasó, creo que necesitaba un poco de tiempo pero como siempre, priorizo a los demás. Nadie podría decir, en este sentido, que soy egoísta porque soy lo contrario y doy todo de mí, absolutamente todo. Es tarde y me late la cabeza, mañana seguiré.
domingo, febrero 14
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